Cirugia Facial

Cirugia facial

Blefaroplastia

¿Qué es la blefaroplastia?
La blefaroplastia o cirugía de párpados corrige las bolsas de grasa acumulada y el exceso de piel en los párpados, tanto superiores como inferiores, liberando al paciente de ese aspecto cansado que le otorgan.

¿En qué consiste una operación de blefaroplastia?
Normalmente, el cirujano realiza incisiones siguiendo las líneas naturales de los párpados (dentro de los pliegues, en los párpados superiores – blefaroplastia de párpado superior-, y justo debajo de las pestañas, en los párpados inferiores – blefaroplastia de párpado inferior-). Una vez efectuada la incisión, elimina la grasa sobrante y ajusta la piel y el músculo. Las incisiones se cierran posteriormente con suturas muy finas.
La cirugía de párpados dura entre una y dos horas, se realiza generalmente con anestesia local, pudiendo añadir una suave sedación, y no requiriere ingreso hospitalario.

¿Qué es la rinoplastia?
La rinoplastia tiene como finalidad operar la nariz para remodelar su forma y otorgarle así una estética más armónica. Este tipo de cirugía puede realizarse también por motivos funcionales respiratorios, es decir, para corregir deformidades congénitas o derivadas de un accidente que obstaculizan la capacidad respiratoria del paciente. También existen intervenciones parciales de rinoplastia como, por ejemplo, la corrección de la punta de la nariz, operación que trata de atenuar una malformación localizada justo en esa zona o bien modificarla mediante su elevación, descenso o afinamiento.

¿En qué consiste una operación de rinoplastia?
Para lograr una nueva forma de la nariz, el cirujano lleva a cabo un aumento o reducción de toda la estructura ósea y cartilaginosa (tabique incluido), o de parte de la misma. Las incisiones pueden quedar ocultas dentro de la nariz o asociarse a una pequeña apertura externa, en función de la técnica utilizada (cerrada o abierta) según las indicaciones quirúrgicas y el tipo de nariz.

La intervención se realiza normalmente bajo anestesia general y suele durar menos de dos horas. Precisa de ingreso hospitalario de una noche.

Antes y después de una rinoplastia
Durante su primera visita al facultativo, este le advierte de los riesgos que puede entrañar una operación de nariz y le facilita una serie de instrucciones sobre cómo prepararse para este tipo de cirugía.
Tras la intervención, se coloca un taponamiento nasal que se suele retirar al día siguiente. Asimismo, y con el fin de proteger la forma conseguida, se dispone una escayola o férula de material plástico en el dorso nasal durante la primera semana.

El posoperatorio de una rinoplastia no es complicado, sin embargo, resulta casi inevitable la aparición de hematomas en las mejillas en días posteriores, siendo aconsejable tomar medidas posturales de reposo (con la cabeza elevada), así como la aplicación de frío local. El cirujano suele prescribir al paciente medicación para evitar el dolor y protegerle contra posibles infecciones. En todo caso, la inflamación persistirá parcialmente durante algún tiempo.

Esta intervención puede asociarse a la mentoplastia, cirugía que consiste en aumentar el mentón de tal forma que se adecue más al perfil de la cara.

¿Qué es la otoplastia?
La intervención plástica de las orejas se suele aplicar para corregir la deformidad o el tamaño de las mismas por motivos estéticos y, en muchos casos, incluso psicológicos, ya que las denominadas “orejas de soplillo” pueden provocar en el paciente trastornos psicopatológicos y problemas de relación social.

¿En qué consiste una operación de otoplastia?
La técnica quirúrgica consiste en remodelar el cartílago, al que se accede desde la parte posterior y oculta de la oreja, quedando así la cicatriz escondida y la oreja reformada. También se extirpa el exceso de piel, si lo hubiese, y se realiza una fijación, mediante puntos de sutura, para evitar la reaparición del problema.
La otoplastia se puede llevar a cabo bajo anestesia local, sin embargo, en la otoplastia en niños, es decir, en las intervenciones a pacientes hasta los 14 años, la anestesia general resulta más adecuada. Esta última conllevarían el ingreso clínico del menor durante un día. La duración de la operación suele ser de aproximadamente una hora.

Antes y después de una otoplastia
La cirugía de las orejas no entraña, en un principio, complicaciones. Durante su primera visita al facultativo, este le advierte de los riesgos adscritos a la otoplastia y le facilita una serie de instrucciones sobre cómo prepararse para este tipo de cirugía estética.

El posoperatorio de la otoplastia tampoco resulta complicado. Hacen falta varios días para que la oreja recupere la coloración habitual y reafirme su nueva posición mientras termina la cicatrización.
Para conseguir resultados definitivos satisfactorios de la otoplastia, colocamos un vendaje elástico (sustituido después por una cinta) que evitará la aparición de hematomas que desdibujen la forma conseguida.

¿Qué es un lifting facial?
El lifting facial se utiliza para recolocar los tejidos de la cara y contrarrestar así los efectos del envejecimiento, con especial atención a lasarrugas faciales, en muchas ocasiones aceleradas como consecuencia de la exposición al sol, el estrés, los malos hábitos de vida y alimenticios, y la gesticulación.

Normalmente se tratan, mediante este tipo de intervención, la piel y los músculos de la frente, las mejillas y el cuello. El lifting facial se asocia también a otros procedimientos como, por ejemplo, la blefaroplastia, la eliminación de papada, el aumento de pómulos o la rinoplastia.

¿En qué consiste un lifting facial?
La técnica a emplear dependerá de la zona a tratar, el tipo de piel y los resultados deseados, sin embargo, lo habitual es que el cirujano realice una incisión en la zona de las sienes que se extienda por las líneas naturales delante de las orejas y continúe por detrás hacia el cuero cabelludo. Después, se procede a tensar la piel y capas musculares, recortando la epidermis sobrante si es necesario.

La intervención se realiza habitualmente bajo anestesia general, se extiende durante varias horas y precisa de ingreso en clínica del paciente durante uno o dos días.

Antes y después de un lifting facial
En este tipo de intervenciones cobra especial relevancia tanto el preoperatorio como el posoperatorio ya que durante la ejecución del liftingse realiza un despegamiento de los tejidos, por lo que resulta de vital importancia que el paciente se abstenga de fumar durante varias semanas antes y después de la intervención quirúrgica a fin de preservar el riego sanguíneo en los mismos. La ingesta de determinados medicamentos también debe ser controlada.

En cuanto a las cicatrices, el cirujano procurará mantener las incisiones ocultas en los pliegues naturales de la piel o bajo el pelo, aún así, es normal que aparezcan hematomas y cierto grado de inflamación y sensación de acorchamiento en la piel durante los días posteriores a la intervención.

Para evitar complicaciones, infecciones o daños en el sistema nervioso facial es muy importante que el paciente siga las instrucciones dadas por el cirujano en el centro de estética y que advierta sobre posibles enfermedades contraídas antes de la intervención.

El efecto de rejuvenecimiento mediante lifting facial no es definitivo, pero sí duradero en el tiempo, pues consigue atenuar notablemente los signos de la edad durante varios años.
El envejecimiento del cuello produce un incremento de la laxitud y flaccidez de la piel y músculos, además de una acumulación de grasa bajo la mandíbula, un deterioro progresivo de la zona que, sin duda, confiere un aspecto poco estético. Reducir la papada para obtener un perfil más armónico es posible ya sea mediante cirugía o técnica de liposucción.
Esta intervención se combina a menudo con la mentoplastia.

¿En qué consiste una operación de papada?
La cirugía de papada en el hombre trata de eliminar el exceso de piel colgante en el cuello mediante un tensado de la piel y del músculo. De esta forma no solo se elimina la papada, sino que se logra marcar el ángulo de cuello y barbilla, estilizando la silueta del paciente.
El cirujano realiza una incisión justo debajo de la barbilla para eliminar el exceso de grasa y recortar la piel sobrante del cuello ajustando el músculo de nuevo hasta alcanzar el contorno deseado.

Antes y después de la operación de papada

Operar la papada requiere, por parte del paciente, la asunción de ciertas medidas y recomendaciones brindadas por el cirujano antes y después de la intervención. Estas tienen que ver con la ingesta de determinados medicamentos, la posición del cuello y cabeza, y la realización de determinados esfuerzos durante los días previos. Suele ser habitual la realización de drenajes linfáticos durante el posoperatorio.

¿En qué consiste una operación de pómulos?
Los pómulos pueden atenuarse extrayendo la grasa que se encuentra en las mejillas o aumentarse implantando una prótesis de silicona desde la cavidad bucal (lo que no deja cicatrices), a través de la técnica de lipofilling o mediante la inyección de ácido hialurónico. En cualquiera de los casos, el objetivo es redefinir los pómulos para otorgar al rostro una forma más amable y juvenil.

Esta operación, que suele durar una hora, requiere la aplicación de anestesia local y sedación según el tipo de paciente. No es necesario el ingreso en clínica.

Antes y después de la operación de pómulos
El posoperatorio tras una intervención de pómulos no conlleva excesivas molestias. La incorporación a la rutina es inmediata y al cabo de una semana las posibles molestias, dependiendo del tipo de intervención escogido, desaparecen por completo.

¿Qué es la mentoplastia?
Se denomina mentoplastia a la operación de cirugía estética que procura al paciente el aumento o reducción del mentón con el fin de obtener una imagen mejorada o solventar problemas funcionales, por ejemplo, de mordida o salud bucal.

Lo más común suele ser las intervenciones de aumento de mentón en barbillas pequeñas o retraídas (microgenia).

¿En qué consiste una mentoplastia?
El aumento de la barbilla para adecuarla a los rasgos faciales del paciente puede lograrse mediante la implantación de una prótesis de mentón, mediante la infiltración de tejido graso o, si el caso lo requiere, adelantando el hueso de la mandíbula e inmovilizándolo para corregir el defecto.

En el primer caso, el cirujano realiza una incisión, bien dentro de la boca del paciente, bien por debajo del mentón, para introducir el implante.

En los casos de difícil oclusión de los dientes, se aconseja un adelantamiento del arco dental inferior, lo que precisará de un avance de la mandíbula y posterior tratamiento por parte de un ortodoncista cualificado.

En el caso de la mentoplastia de reducción, es decir, la disminución de un mentón demasiado prominente, es necesario efectuar un lijado o una sección del hueso (osteotomía) a través de una incisión situada dentro de la boca. Las osteotomías permiten avanzar, acortar y estrechar la mandíbula.

Las intervenciones pueden ser realizadas con anestesia general o con anestesia local más sedación, y el tiempo de estancia en el centro sanitario puede ser de solamente unas horas o de un día, dependiendo de la cirugía aplicada. En el caso de intervenciones con secciones del hueso, pueden ser necesarios más días de ingreso.

Antes y después de la mentoplastia
En el caso de cirugía consistente en aumentar el mentón mediante el uso de una prótesis es muy importante la higiene oral y el cuidado de la alimentación durante el tiempo que se alargue el posoperatorio. Después de la intervención, podría ser necesario incluso inmovilizar la zona mediante un apósito de esparadrapo que se retira a los pocos días.

Después de una mentoplastia de reducción, el paciente debe guardar reposo y mantener la cabeza elevada. Suelen ser frecuentes la aparición de hematomas y el dolor de cabeza durante la primera semana.